Abstract
El artículo da cuenta de una lectura de Evangelii Gaudium, a la vez "intencionada" y "personal", que busca descubrir qué desafíos le plantea al teólogo. A partir de la estructura de fondo que se puede descubrir en la Exhortación -un llamado a la conversión para volver a lo esencial del Evangelio, lo que trae consecuencias pastorales- el artículo detecta los correspondientes desafíos para la teología. Entre ellos, no caer en la mera administración de un saber teológico ya constituido, que solo se trataría de preservar; reconocer el aporte de las mujeres en teología; descifrar los signos de los tiempos propios de su cultura; servir a la centralidad del kerygma, sin pretender superarlo mediante la conceptualización teológica; ser teología "en salida" hacia las periferias, optando por los pobres e insertándose el teólogo lo más posible en el pueblo, de manera que su lugar epistemológico se sitúe ahí; respetar la libertad de la Palabra.