Abstract
La necesidad de recurrir a imágenes al momento de intentar realizar una problematización conceptual incisiva fue reconocida por Althusser, cuando señaló que “no se piensa en filosofía sino bajo metáforas”. Por eso, se permitió recuperar y conservar la famosa metáfora arquitectónica de Marx, en virtud de la cual se sugería que una sociedad, a la manera de un “edificio social”, debía ser pensada como una totalidad consistente en una estructura o infraestructura (el reino de la economía social) que, a la manera de una base, sostenía al conjunto de las superestructuras que se levantaban sobre ella (el orden jurídico-político y las “formas de la conciencia social”). Partiendo de la reconsideración del uso crítico de la metáfora marxista, nos dedicamos a indagar el juego complejo de énfasis y de distinciones que articula la política y la teoría en la filosofía crítica que se conforma en la intersección de las perspectivas de Althusser y Spinoza.